La Albahaca, sus propiedades y beneficios

Presente en múltiples platos gastronómicos, la albahaca le da un toque especial a las comidas, además de aportar importantes beneficios a nuestro organismo.

Científicamente conocida como Ocimum Basilicum, la albahaca es una hierba aromática cuyos orígenes se remonta a milenios atrás en Irán, India y regiones tropicales de Asia. Sus hojas se caracterizan por su color verde y su forma oval. Puede consumirse fresca o seca en ensaladas, sopas, salsas y guisos, aunque uno de sus roles destacados es en el pesto que acompaña las pastas.

Beneficios de consumir albahaca

Repasemos algunos de los aportes que la albahaca brinda a nuestro organismo para comprender la importancia de considerarla en nuestra dieta equilibrada.

  • Beneficios cardiovasculares. Es rica en carotenoides que se pueden convertir en vitamina A. Estos antioxidantes protegen a las células de los radicales libres y ayudan a mantener a éstos libres de oxidación de colesterol en el torrente sanguíneo.
  • Fuente de magnesio. Favorece la salud cardiovascular al relajar los músculos y los vasos sanguíneos, mejorando la circulación sanguínea y disminuyendo el riesgo de ritmos cardíacos irregulares y espasmos cardiovasculares.
  • Propiedades antibióticas. Que reducen el riesgo de padecer una intoxicación alimentaria.
  • Propiedades antiinflamatorias. Porque reduce la inflamación, destruye bacterias perjudiciales para el organismo y contrarresta el crecimiento de las bacterias resistentes a los antibióticos.
  • Favorece la digestión. Evita los espasmos gástricos y es altamente recomendada en los casos de gastritis.
  • Rica en aceite etéreo. El aceite presente en sus hojas excita la actividad de la mucosa de las vías respiratorias y gastrointestinales, de los riñones y los nervios.
  • Recomendable para la salud del cabello y la piel. Puede emplearse como crema en ambos casos ya que sus aceites mejoran el lustre de la piel de apariencia opaca y el cabello.

Plantar albahaca en nuestra huerta orgánica

La albahaca es una excelente aromática para comenzar a cultivar en nuestra propia huerta orgánica ya que puede sembrarse en maceta o en un invernadero.

Es muy sencillo plantarla, tan solo es necesario ponerla donde reciba buena luz natural e ir regándola frecuentemente, lo que cabe tener en cuenta es que se trata de una planta anual, es decir que hay que plantarla de nuevo cada año. Las semillas se plantan a poca profundidad haciendo agujeros con el dedo en la tierra, depositando dos o tres semillas por agujero y cubriendo con tierra cuidadosamente. La mejor época para plantarla será a medidados o finales de primavera.

Un dato importante a tener en cuenta es que la albahaca es muy sensible a las heladas y las bajas temperaturas, por lo que la mejor época para plantarla será a medidados o finales de primavera. Así, nos aseguraremos de que el crecimiento sea el adecuado y se mantenga siempre en perfectas condiciones.

Además, cabe destacar que la plantación de albahaca actúa como buen repelente de insectos!

Características de la planta de albahaca

Hojas: Son de color verde lustroso, ovales, dentadas y de textura sedosa. Desprenden un agradable perfume.
Flores: Se agrupan en pequeñas espigas y son de color blanco o lavanda.
Altura: El crecimiento es bajo (entre 40-60 cm).

Como cuidar una planta de albahaca

  • Abono. Hay que abonar el suelo antes de la siembra de albahaca, empleando productos orgánicos y sin añadir fertilizantes en exceso para no sacrificar el sabor de las hojas.
  • Riego. La albahaca requiere de mucha agua, sobretodo si el clima es cálido, pero sin llegar al encharcamiento.
  • Luz. Necesita luz natural, si está al sol, no expuesta continuamente, bajo una media sombra. También crece muy bien dentro de casa si recibe buena luz.
  • Temperatura. La albahaca prefiere los climas cálidos, es una planta muy sensible a las heladas.
  • Poda. Para que nuestra planta de albahaca crezca sana y con un follaje abundante debemos recortar sus hojas cada dos o tres semanas. Así estimularemos su crecimiento eliminando las malas hierbas.
  • Sustrato. Se debe plantar en suelos húmedos, ricos y con buen drenaje.
  • Trasplante. La albahaca la cultivaremos en semilleros y, una vez que crezca, la trasplantamos a suelo o maceta, a finales de verano, intentando no dañar las raíces.

albahaca en maceta

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